Foces de Arbayún, Lumbier y Burguí
Impresionante cojunto de reservas donde los desfiladeros o foces dejan helado a cualquiera. Constituye uno de los más valiosos rincones ibéricos para la supervivencia de rapaces como el quebrantahuesos. Los tres espacios naturales están incluidos en el plan de recuperación de esta especie. Aunque el halcón peregrino , junto con el buitre, es una de las aves más frecuentes de las Foces, puesto que los acantilados y paredes rocosas son su lugar preferido para colocar su nido.

La vegetación de estas reservas naturales queda condicionada por el relieve y el clima. Por ello nos encontramos con grupos arbustivos de tipo carrascal, con madroños, durillos y terebintos como especies principales que tapizan el interior de las foces. Las zonas más profundas están formadas por frondosos robledales con sotobosque de coscoja. Junto al rio se asientan los fresnos, arces, tilos, olmos, nogales yavellanos. Por último, las numerosas repisas de las paredes de los cantiles acogen a especies de singular interés, sobre todo por su endemismo (Saponaria glutinosa y Saxifraga longifolia).

Sus espectaculares paisajes unidos a su valor ornítico indudable, convierten esta reserva natural en un destino muy interesante para los amantes de la ornitología, el senderismo, la naturaleza y los bellos parajes que acoge nuestra península.


